29 nov. 2012

Nocturna Hominem Est

Buenos días, tardes, noches.
Hoy, pese a mi agudo dolor de garganta y de cabeza, voy a escribiros una entrada, pero en este caso va a ser diferente. Primero porque ya fue bastante fuerte lo del metalcore de la semana pasada, pero también porque prometí hacer algo diferente. En este caso va a ser una pequeña, digamos, reflexión filosófica acerca de un tema que todos sabemos o creemos saber.

Y el tema es: Los vampiros.
Los vampiros. Puede que suene raro, mitológico o simplemente jocoso. Pues no, no es así. Hay dos caras de la moneda como en todo. Para la gente que no lo sepa, el mito de drácula empezó con el libro del mismo nombre del escritor inglés Bram Stroker, donde cuenta la triste historia, aunque en un principio es de terror, de un príncipe de Europa del este, el cual deseó la inmortalidad para pasarla junto a su amada. Pero hete aquí que no llegó a tiempo a 'morder' a su amada puesto que esta murió por la enfermedad que la achacaba.

Y esa es la punta del iceberg del mundo de los vampiros. Muchos creen (Mas bien muchas) que los vampiros son como los de crepúsculo, como Edward porCullen. Pero no es cierto. Los vampiros de verdad se clasifican en dos tipos:

Los de ciencia ficción, como los de Underworld o los de Blade. Estos mueren quemados por el sol, no soportan la plata, rechazaron a todo dios, son inmortales y alérgicos al ajo.

Los de verdad, como yo, y no va de coña, tenemos alergia al sol, graduable desde mi caso (a los rayos UVA en primavera y verano) a los más extremos, como la niña americana que leí en una revista de Selecciones que no podía vivir al sol porque se achicharraba entera. Otra característica es la alergia a los metales, como también poseo, en mi caso es leve, una urticaria pasajera, pero que en otros casos es más extrema. Otra es el mas a cada día común ateísmo o politeísmo. Es decir, rechazar a los dioses actuales de las religiones públicamente, o socialmente mejor dicho, aceptadas. Dicho sea de paso, es más común un politeísmo que un ateísmo, puesto que los dioses en los que se cree son dioses como los del antiguo panteón romano o griego, aunque públicamente se oculte con ateísmo. No nos quemamos vivos con el agua bendita ni ardemos en llamas al entrar en lugar santo como una iglesia. Es mas bien que nos hemos dado cuenta de que las creencias infantiles influidas por nuestros padres no nos son aptas a nosotros y no las aceptamos al llegar a una cierta edad. Otra cosa que nos pasa a los afectados por este estado es que somos más longevos. O al menos como yo que maduramos después porque viviremos más. No significa que a mis 20 años no sea alto como soy o tenga la voz aguda, que de hecho, la tengo bien grave, o que no tenga vello, que sí que lo tengo. Consta más de la madurez intelectual, la cual se desarrolla más lentamente, pero ello permite al cuerpo vivir más y mejor. En mi caso no seré inmortal, es decir, poseo todavía la 'inmortalidad' de los jóvenes pero no llegaré a ver mucho más que dos vidas a lo sumo. Soy en ese aspecto mas como un 'elfo' por mi esperanza de vida media. Ah, y lo del ajo es mentira, está bien rico.

Quizás la parte más conocida de este estado sea la que afecta a la familia real. La de no poseer el factor coagulante. Por eso la gente que tiene este déficit necesita sangre humana. No la muerden, sino que se la inyectan o bien se toman medicamentos.

No soy médico, soy informático, pero de genética se algo. Y la genética me dice que como mínimo una octava parte de mi sangre es vampiresca. ¿Por qué? Pues porque mi abuelo paterno, que en paz descanse, vivió cosas en la guerra civil, en la marcha azul y en muchos sitios más, que se llevó a la tumba. Fueraparte de que no quisiera contar nada, algo se percibía en sus ojos. Algo que cambiaría muchas vidas.

Sí, ser 'vampiro' real tiene sus inconvenientes, como no poder ir a la playa nunca, tener miedo a ver el sol, no poder hacerse piercings... Pero tiene sus ventajas. Os veré morir a todos, perras, muajajaja. Es coña.
La verdad es que me dejo cosas en el tintero. Jejeje. Muchos os habréis dado cuenta. El vampirismo real es combinar como mínimo tres de las afecciones previamente mencionadas, puesto que separadas no son más que enfermedades con cura posible.

Pero en mi caso no, porque lo uno no quita lo otro, y por mucho que la mona se vista de seda, mona se queda.

Pues nada, yo me voy a seguir currando. Feliz semana a todos.

Fuentes:
-Wikipedia
-Mi historial médico
-Historias y películas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario